Reflejar el vasto Valle de Uco a través del vino es inabarcable. Entonces pensamos en sus expresiones más puras. Hicimos una larga selección de zonas y elegimos a las que interpretamos como las más telúricas y viscerales. Tres microterruños muy pequeños; las tierras más austeras, las de mayor altitud y las que expresan con mayor fidelidad las cualidades de esta tierra.
Ellos son Gualtallary, en Tupungato; Los Chacayes, en Tunuyán, y Altamira, en el Departamento de San Carlos. Tres valles salvajes, desérticos, que se desperezan como paraísos naturales en la Precordillera de los Andes, donde cosechamos uvas que crecen sobre las montañas, entre los 1.100 y los 1.450 metros sobre el nivel del mar.
Son zonas de suelos aluviales y coluviales, formados por la erosión de la cordillera hace millones de años, sin materia orgánica, en los que las raíces crecen abrazadas a las piedras, de las que toman los nutrientes y su carácter único. Aquí se evidencia una clara influencia de la tiza, un descriptor que es medular en la identidad de los vinos de esta zona.
Allí las lluvias son escasas, pero las nevadas invernales proporcionan el agua que baja de las montañas a regar las plantas. Y toda nuestra vida.
Además, el Valle de Uco cuenta con una gran amplitud térmica y más de 260 días de sol al año, lo que Reflejar el vasto Valle de Uco a través del vino es inabarcable. Entonces pensamos en sus expresiones más puras. Hicimos una larga selección de zonas y elegimos a las que interpretamos como las más telúricas y viscerales. Tres microterruños muy pequeños; las tierras más austeras, las de mayor altitud y las que expresan con mayor fidelidad las cualidades de esta tierra.

No al acero inoxidable. Fermentamos en materiales nobles: concreto, fudres, madera.

No usamos levaduras seleccionadas. Fermentamos nuestros mostos con las levaduras.

naturales que se desarrollan en nuestros viñedos.

No filtramos nuestros vinos.

No sulfitamos las uvas.

No sobremaduramos los frutos.

No sangramos los mostos.

No abusamos de la madera.

No perdemos de vista nuestro principal objetivo: expresar terruño.

No hay protocolos predeterminados de elaboración.

No usamos pesticidas en la viña.

No usamos químicos en ningún momento del proceso productivo.

En la Villa de los Enólogos, Los Chacayes, corazón de Tunuyán,
se encuentra la materialización de nuestro sueño
máximo: la bodega SuperUco, un emprendimiento de dos
hectáreas completamente biodinámico.

Como en la naturaleza no existen vértices ni líneas rectas,
sino que todo tiende a formar círculos, decidimos concebir
un diseño de forma circular; desde la plantación de los
viñedos y la huerta orgánica familiar, hasta los corrales de
los animales.

Incluso, la bodega es un octógono justo en el medio de la
finca, en el círculo principal, que está unido a los otros tres
por senderos, al igual que nuestras propias vidas, siempre
íntimamente relacionadas.
Si en la naturaleza el círculo es
sinónimo de perfección, el octógono es la figura geométrica
más parecida al círculo: el camino a la perfección.

Al igual que nuestros vinos, los platos del
pequeño restaurante tienen ese sabor
único e inconfundible de todo lo que está
hecho con dedicación y entusiasmo.

Por su gran belleza natural, el Valle de Uco es cautivante
en todos los sentidos. Con su paisaje cordillerano
imponente, atravesado por caminos históricos, su cultura
tan amiga del vino, su quietud y su gente cálida y
serena, demuestra que cada día en Uco vale más que
cien en cualquier lugar del mundo.
En ese marco único, en la bodega SuperUco recibimos
a nuestros visitantes con un restaurante a la altura del
entorno circundante. Allí, las cocineras Antonella y Florencia
preparan genuinas comidas de campo a la parrilla
y al horno de barro que también son una genuina
expresión de la región. Como nosotros.

Domicilio:
RUTA 94 KM 11 CP.5562 Los Chacayes Tunuyan Mendoza
Ingreso por: The Vines of Mendoza

Reserva e informes:
Cel: 2616819773 Gabriel J. Michelini
Mail: superucoturismo@gmail.com
Mail: gabriel@superucowines.com